Frustración
¿Se vuelve a levantar el árbol caído?
¿Qué ocurre en nosotros cuando las raíces se enmarañan?
Resulta complejo en ocasiones desenredar ese nudo de emociones cruzadas. Resulta difícil priorizar sentimientos. Resulta imposible discernir con claridad cuál es el patrón original. Aunque quizás debamos resignarnos y admitir que quizás no exista patrón ni directrices. La corrupción que desmiembra la integridad humana lo pudre todo y llega un día en el que no hay opción.
Sentarse a esperar nunca ha sido una opción.
Solamente aflojar el nudo unos milímetros nos aporta serenidad.
Contemplar el atardecer puede convertirse en un esquivo placebo.
Y cuando el árbol vuelve a recobrar el vigor con el intenso aroma y empujón de la apresurada primavera, cuando el calor ayuda a despuntar, siempre debemos tener presente que el otoño volverá y el temporal del invierno puede volver a tumbar las ilusiones.
Ya no sé qué sendero me guían las contorsionadas raíces, ya no se impregna mi alma de amaneceres.

Yo sé que si sabes…